Tu tienda Shopify vende, pero alguien en la oficina copia cada pedido a mano al sistema de gestión, el stock de la web nunca coincide con el del depósito y las facturas salen un día después. Conectar Shopify con tu ERP resuelve exactamente eso: que un pedido entre una sola vez y se propague solo. Acá te contamos cómo se hace, qué decisiones tomar antes de contratar a nadie y qué cuesta cada camino.
Qué significa "conectar Shopify con el ERP"
No es enchufar un cable: es sincronizar entidades concretas entre dos sistemas que ya funcionan. Antes de hablar de tecnología hay que definir qué se sincroniza. En la práctica, casi siempre es esta lista:
- Productos, variantes y precios (incluyendo listas de precios y promociones).
- Stock disponible, idealmente por depósito o local.
- Pedidos, pagos y estados (pagado, cancelado, reembolsado).
- Clientes y datos fiscales (RUT o CI para facturar).
- Comprobantes fiscales electrónicos (CFE) ante DGI.
- Envíos, número de seguimiento y cumplimiento del pedido.
- Devoluciones, notas de crédito y reingreso de stock.
Si tu ERP es Memory, Zureo, Odoo, SAP Business One o Dynamics 365 Business Central, el razonamiento es el mismo. Cambia la herramienta con la que se implementa, no el diseño de la integración.
Definí una fuente de verdad por dato
Este es el paso que más proyectos se saltean y el que más problemas genera después. Cada dato tiene que tener un único sistema que manda; el otro lo recibe. Si los dos pueden editar lo mismo, tarde o temprano se pisan y nadie sabe cuál número es el bueno.
| Dato | Fuente de verdad habitual | Dirección |
|---|---|---|
| Productos y precios | ERP | ERP → Shopify |
| Stock | ERP o sistema de depósito | ERP → Shopify |
| Pedidos | Shopify | Shopify → ERP |
| Clientes y datos fiscales | Shopify (los carga el comprador) | Shopify → ERP |
| Facturación electrónica (CFE) | ERP o facturador | ERP → DGI, número de vuelta a Shopify |
| Envíos y tracking | ERP u operador logístico | ERP → Shopify |
| Devoluciones | Shopify inicia, ERP registra | Bidireccional |
La segunda decisión es la clave de cruce. En el 90% de los casos es el SKU, y tiene que ser único y exactamente igual en los dos sistemas. Si en el ERP tenés códigos con espacios, guiones o mayúsculas distintas, normalizá eso antes de integrar: es más barato limpiar el catálogo que programar excepciones para siempre.
Las tres formas de integrar (y cuál te conviene)
1. App nativa del ERP en el Shopify App Store
Varios ERP publican su propio conector. Es lo más rápido y lo más barato de arrancar: se instala, se mapean campos y funciona. La contra es que sincroniza lo que el conector decidió sincronizar; si tu operación tiene una regla propia (precios por lista, stock reservado, packs), no siempre entra.
2. Middleware o iPaaS (Make, n8n, Celigo)
Una capa intermedia que escucha eventos de Shopify y los traduce a la API de tu ERP. Da mucha más flexibilidad que un conector cerrado y no requiere un desarrollo completo. A cambio, pagás una suscripción que suele escalar con el volumen de operaciones y necesitás a alguien que mantenga los flujos cuando algo cambia.
3. Integración a medida con la Admin API de Shopify
Un servicio propio que conversa con la Admin API de Shopify por un lado y con la API de tu ERP por el otro. Es el camino cuando la lógica de negocio es específica, el volumen es alto o el ERP no tiene API pública decente y hay que trabajar con archivos o base de datos intermedia.
| Criterio | App nativa | iPaaS | A medida |
|---|---|---|---|
| Puesta en marcha | Días | Semanas | Semanas a meses |
| Costo inicial | Bajo | Bajo a medio | Alto |
| Costo mensual | Suscripción fija | Escala con volumen | Solo infraestructura y soporte |
| Flexibilidad | Baja | Media | Total |
| Depende de un tercero | Sí | Sí | No |
| Ideal para | Operaciones estándar | Reglas propias sin gran volumen | Alto volumen o lógica compleja |
Existe una cuarta opción que conviene nombrar para descartarla: exportar e importar CSV a mano. Sirve para sobrevivir el primer mes, no para operar. En cuanto pasás de unos pocos pedidos por día, el costo en horas y en errores supera cualquier integración.
Cómo funciona por dentro una integración seria
Más allá del camino que elijas, una integración que no te despierte de madrugada comparte siempre las mismas piezas:
- Webhooks de Shopify (creación y pago de pedidos, reembolsos, cambios de stock) en lugar de consultar la API cada cinco minutos.
- Admin GraphQL API para leer y escribir en Shopify, y operaciones bulk cuando hay que subir o bajar catálogos grandes de una sola vez.
- Validación de la firma HMAC de cada webhook, para que nadie pueda inyectar pedidos falsos en tu ERP.
- Cola de trabajos con reintentos: si el ERP está caído diez minutos, el pedido se reprocesa, no se pierde.
- Idempotencia: procesar dos veces el mismo pedido no puede generar dos facturas ni descontar el stock dos veces.
- Sincronización por deltas, no completa: solo lo que cambió desde la última corrida.
- Logs y alertas: alguien tiene que enterarse el mismo día de que la sincronización falló, no cuando un cliente reclama.
Un detalle práctico sobre stock: la API de Shopify tiene límites de tasa basados en el costo de cada consulta. Actualizar 5.000 variantes de a una, cada quince minutos, se choca contra ese límite. Por eso se sincronizan diferencias y se usan operaciones masivas para las cargas grandes.
El tema uruguayo: facturación electrónica y DGI
Shopify no emite comprobantes fiscales electrónicos en Uruguay. El CFE lo emite tu ERP o tu facturador (Memory, Zureo, Uruware y similares), y ahí es donde la integración deja de ser un lujo: sin ella, alguien tipea cada venta para facturarla.
- Tipo de comprobante: e-Ticket para consumidor final, e-Factura cuando el comprador es contribuyente con RUT. La integración tiene que decidirlo con el dato que llegó del checkout.
- Captura del RUT: Shopify no lo pide de fábrica. Se resuelve con un campo adicional en el checkout (según el plan, con app o extensión) o pidiéndolo después de la compra; definilo antes de empezar, porque condiciona todo el flujo.
- IVA: tasa básica, tasa mínima y exentos conviven en el mismo catálogo. El mapeo de impuestos entre Shopify y el ERP se define producto por producto, no global.
- Moneda: si vendés en dólares y facturás en pesos (o al revés), definí qué tipo de cambio se usa y quién lo manda.
- Devoluciones: una nota de crédito no es un pedido borrado. Tiene que existir el camino de vuelta desde el reembolso en Shopify hasta el comprobante en el ERP.
Errores que vemos seguido
- SKUs que no coinciden entre sistemas: la causa número uno de integraciones que "andan a medias".
- Dos fuentes de verdad para el precio: marketing lo cambia en Shopify, el ERP lo pisa a la noche.
- No contemplar el stock reservado: se vende dos veces la última unidad porque la sincronización corre cada media hora.
- Probar directo en producción, en lugar de usar una tienda de desarrollo y el ambiente de prueba del ERP.
- Integrar pedidos y olvidarse de cancelaciones, reembolsos y devoluciones.
- No dejar a nadie a cargo: toda integración necesita un responsable que reciba las alertas.
Cuánto cuesta y cuánto lleva
La puesta en marcha de una integración entre Shopify y tu ERP arranca en unos $6.000 pesos uruguayos (alrededor de USD 150) para un caso simple —conector o middleware, catálogo ordenado, sincronización de stock y pedidos— y llega a unos $16.000 pesos (alrededor de USD 400) cuando hay que limpiar SKUs, mapear impuestos, resolver la captura del RUT y dejar la facturación electrónica andando de punta a punta.
Ese número es de implementación, pago único. Aparte queda lo mensual: la suscripción del conector o del iPaaS, que depende de la herramienta y del volumen de operaciones. Una integración a medida ya es otro tipo de proyecto y se cotiza según el alcance, pero después casi no tiene costo mensual más allá de la infraestructura.
En tiempos, un caso estándar se pone en marcha en días o pocas semanas: la mayor parte del plazo se va en ordenar datos y probar, no en programar.
La cuenta que importa no es el costo de la integración, sino cuántas horas por semana se van hoy en cargar pedidos, corregir stock y emitir facturas a mano, más lo que cuesta un oversell o una factura mal emitida.
Checklist antes de arrancar
- Listar los datos a sincronizar y la fuente de verdad de cada uno.
- Verificar que tu ERP tenga API (y pedir la documentación antes de firmar nada).
- Normalizar SKUs y catálogo en los dos sistemas.
- Definir cómo se captura el RUT y qué comprobante se emite en cada caso.
- Elegir el camino: conector, iPaaS o desarrollo a medida.
- Probar en tienda de desarrollo con pedidos reales de prueba, incluyendo devoluciones.
- Salir con un piloto acotado (una categoría, un depósito) antes de migrar todo.
- Dejar monitoreo, alertas y un responsable definido.
Si todavía estás definiendo la plataforma, te sirven nuestras comparativas de Shopify vs VTEX y los pros y contras de Shopify. Y si recién arrancás, empezá por cómo crear una tienda online en Uruguay.
En Firox integramos tiendas Shopify con sistemas de gestión y facturación uruguayos. Si hoy alguien de tu equipo está copiando pedidos a mano, contanos cómo trabajás y te decimos si te conviene un conector, un middleware o un desarrollo a medida.
