La decisión ya está tomada: te vas a Shopify. Comparaste plataformas, hiciste números y cerraste. Lo que viene ahora es la parte que casi nadie te cuenta con detalle, y es donde se pierde plata de verdad: la mudanza.
Una migración de tienda no es copiar productos de un lado al otro. Es cambiar todas las direcciones de tu negocio en internet al mismo tiempo, mientras seguís vendiendo. Bien hecha, el cliente no se entera. Mal hecha, un lunes te levantás con la tienda nueva andando y las visitas de Google en cero. Esta guía va de lo segundo: qué se rompe, por qué, y qué hay que resolver aparte cuando la tienda es uruguaya.
Qué se rompe en una migración y qué no
Conviene separar de entrada, porque el miedo suele estar puesto en el lugar equivocado. Los productos, las fotos, los clientes y el historial de pedidos se pasan bien: hay herramientas para eso y es trabajo prolijo pero resuelto. Lo que se rompe es todo lo que apunta desde afuera a tu tienda.
| Se migra sin drama | Necesita trabajo aparte |
|---|---|
| Productos, variantes y fotos | Todas las direcciones (URLs) de tu sitio |
| Clientes y direcciones de envío | Las contraseñas de las cuentas de clientes |
| Historial de pedidos | Pasarelas de pago y facturación |
| Textos de descripciones | Apps y personalizaciones de la tienda vieja |
De esa columna derecha, la primera fila es la que puede costarte meses de tráfico. Vale la pena entender exactamente por qué.
Por qué en Shopify cambian todas las URLs
Este es el dato técnico que cambia la planificación entera y que casi ninguna guía en español menciona: Shopify no te deja elegir la estructura de sus direcciones. Los prefijos están fijos en la plataforma y no se pueden sacar.
- Los productos viven siempre bajo /products/
- Las categorías, siempre bajo /collections/
- Las páginas institucionales, bajo /pages/
- El blog, bajo /blogs/
Si venís de WooCommerce, de Tiendanube o de un desarrollo propio, tus productos hoy están en direcciones con otra forma. La consecuencia es directa y no tiene vuelta: no es que «algunas URLs van a cambiar». Van a cambiar todas. Cada producto, cada categoría y cada página que hoy recibe visitas desde Google va a pasar a vivir en otro lado el día que prendas la tienda nueva.
En una migración a Shopify el mapa de redirecciones no es una tarea de la lista: es la migración. Todo lo demás son productos y fotos.
La buena noticia es que la solución está documentada y no es cara: son redirecciones permanentes, y según la propia documentación de Google no hacen perder autoridad. Es exactamente la misma disciplina que aplica en cualquier rediseño de sitio web, sólo que acá es obligatoria en el cien por ciento de los casos y no en algunos.
El mapa de redirecciones, en concreto
Shopify trae la herramienta incorporada, no hace falta comprar nada. Está en el panel, en Contenido, dentro de Menús, en Redirecciones de URL, y acepta importar un archivo CSV con todas juntas. Genera redirecciones 301, que es lo que corresponde. El orden de trabajo es este:
- Antes de tocar nada, exportá de Google Search Console todas las páginas que hoy reciben visitas, y de tu plataforma actual el listado completo de URLs de productos y categorías. Esa lista es el punto de partida y después de la migración ya no la vas a poder reconstruir.
- Armá una planilla de dos columnas: dirección vieja y dirección nueva. Una fila por cada URL. Es tedioso y es el trabajo que salva el proyecto.
- Para los productos que no van a existir más, no dejes la fila vacía: mandá cada uno a la categoría que corresponda. Una redirección a la página de inicio es mejor que un error, pero bastante peor que una a un producto parecido.
- Importá el CSV en Shopify antes de apuntar el dominio, no después. La ventana entre que la tienda nueva sale y las redirecciones entran es tiempo de errores 404 servidos a Google.
- Después del cambio, revisá el informe de cobertura de Search Console dos o tres semanas seguidas. Ahí aparecen las que se te escaparon.
Tres detalles que sorprenden a mitad de camino. El primero: las redirecciones de Shopify sólo actúan sobre direcciones que dan error 404, así que si una URL vieja coincide por casualidad con una que existe en la tienda nueva, la redirección no se aplica. El segundo: no se pueden redirigir las rutas fijas de la plataforma, como /products o /collections a secas. El tercero: los planes estándar admiten hasta cien mil redirecciones, número que ninguna pyme uruguaya va a rozar, pero conviene saber que el techo existe.
Y aprovechá el viaje: si vas a revisar producto por producto, es el momento de arreglar títulos y descripciones flojos en vez de arrastrarlos tal cual. Migrar contenido malo prolijamente sigue dando contenido malo — vale repasar cómo se trabaja el SEO de una tienda online antes de cargar el catálogo nuevo.
Lo que hay que resolver aparte en Uruguay
Las guías de migración que aparecen primero en Google están escritas para España o México, y saltean justo la parte que acá da trabajo. Cuatro frentes que no se migran solos:
Cobros
Las pasarelas no se «mudan»: se configuran de nuevo del lado de Shopify y se prueban con transacciones reales de monto chico antes de abrir. Verificá también qué pasa con las cuotas y con los pagos que quedaron a mitad de camino el día del cambio. Si todavía estás definiendo con cuál trabajar, está el detalle en la comparación de pasarelas de pago en Uruguay.
Facturación
Shopify no factura electrónicamente para la DGI por sí solo. Si hoy tenés resuelto que cada venta emite su comprobante, esa conexión hay que rehacerla contra la tienda nueva, y es el punto que más veces queda para último momento. Es el mismo tipo de integración que se explica en cómo conectar Shopify con tu ERP, y conviene tenerla andando en el ambiente de prueba antes de la fecha de salida, no después.
Envíos
Las zonas, los costos por departamento y los acuerdos con las agencias hay que volver a cargarlos. Prestá atención a los retiros en local y a los envíos al interior, que son los que suelen quedar mal configurados y aparecen recién cuando un cliente de Salto ve un costo de envío absurdo en el checkout.
Dominio
Si tenés un .uy, el cambio de DNS lo hacés en tu registrador y puede tardar unas horas en propagarse. No hagas ese paso un viernes de tarde ni en tu semana de más ventas. El certificado de seguridad Shopify lo emite solo una vez que el dominio apunta bien, pero no es instantáneo.
Las cuentas de clientes: el detalle que arruina la primera semana
Los datos de tus clientes se migran; las contraseñas no. No es una limitación de la herramienta que elijas: las contraseñas están guardadas cifradas de forma irreversible en la plataforma vieja, y Shopify no permite importarlas. Es igual para todos.
En la práctica, esto significa que el día que prendés la tienda nueva ningún cliente registrado va a poder entrar con la contraseña de siempre. Si no lo preparás, la primera semana la pasás contestando mensajes de gente convencida de que perdió su cuenta.
Lo que funciona: mandar una invitación de reactivación desde Shopify, explicando en dos líneas que la tienda es nueva y que hay que elegir contraseña una sola vez. No lo mandes en el mismo momento del cambio, sino un día o dos después, cuando ya confirmaste que todo lo demás anda. Si lo mandás junto con el lanzamiento y algo falla, tenés dos incendios a la vez.
Cuánto tarda de verdad
Una migración completa — catálogo, clientes, historial, diseño, integraciones y trabajo de posicionamiento — se maneja en el orden de varias semanas a un par de meses, según el tamaño del catálogo y cuántos sistemas haya que reconectar. Los proyectos que se prometen en una semana casi siempre son los que después aparecen con el tráfico caído: lo que se saltea para llegar es, justamente, el mapa de redirecciones y las pruebas de cobro.
Un consejo de calendario que vale por varios: no migres en tu mejor mes. Si vendés fuerte en diciembre, la migración es en marzo. Y dejá corriendo la tienda vieja apagada pero accesible unos días, por si hay que consultar algo que no cruzó bien.
En Firox hacemos estas migraciones con el mapa de redirecciones armado antes de tocar el dominio, que es la parte aburrida y la que decide si el mes siguiente vendés igual o empezás de cero. Si todavía no cerraste la decisión de plataforma, primero conviene resolver eso: acá está la comparación entre Shopify y Tiendanube para Uruguay.
