Migrar de WooCommerce a Shopify no es difícil, pero sí es fácil hacerlo mal. La parte de mover productos la resuelve cualquier herramienta; lo que separa una migración buena de una mala es qué pasa con tu posicionamiento, con los pedidos en curso y con las integraciones que tenías armadas.
Esta guía es el orden en el que conviene hacerlo, qué se puede mover y qué no, y dónde están los errores que cuestan meses de tráfico.
Qué se migra y qué se rehace
Conviene tener esto claro desde el principio, porque define el tamaño del proyecto y evita la sorpresa de la segunda semana.
| Elemento | ¿Se migra? | Detalle |
|---|---|---|
| Productos, variantes e imágenes | Sí | Es lo más automatizable del proceso |
| Categorías | Sí, con ajustes | Shopify usa colecciones: la estructura cambia de forma |
| Clientes | Sí | Las contraseñas no viajan: los clientes las regeneran |
| Historial de pedidos | Sí | Como registro; los pedidos abiertos conviene cerrarlos antes |
| Contenido del blog | Sí | Clave para no perder el tráfico orgánico que ya tenías |
| Reseñas de productos | Depende | Según el plugin de origen y la app de destino |
| Diseño y tema | No | Se rehace: el tema de WordPress no existe en Shopify |
| Plugins y personalizaciones | No | Se reemplazan por apps o desarrollo |
| URLs | No automáticamente | Hay que mapearlas a mano: es el punto crítico |
Esa última fila es la que hunde migraciones. Todo lo demás se recupera; el posicionamiento perdido por URLs rotas tarda meses en volver, si vuelve.
El paso a paso
1. Inventario antes de tocar nada
Exportá la lista completa de URLs de tu tienda actual y cruzala con Search Console: cuáles reciben tráfico, cuáles tienen enlaces de afuera y cuáles rankean. Esa lista es el mapa de la migración. Anotá también qué plugins usás y para qué, porque cada uno hay que resolverlo del otro lado.
2. Montar Shopify en paralelo
La tienda vieja sigue vendiendo mientras armás la nueva. Elegís tema, cargás el catálogo y configurás lo básico. Para el tema, esta selección de temas de Shopify ahorra bastante tiempo de búsqueda.
3. Migrar catálogo, clientes y pedidos
Se hace con app de migración o por CSV. Lo importante no es la herramienta sino la revisión posterior: variantes que se aplanan, precios que pierden decimales, imágenes que no viajan, descripciones con HTML roto. Revisá una muestra real producto por producto antes de seguir.
4. Rehacer las integraciones locales
Acá es donde una migración uruguaya se diferencia de un tutorial extranjero. Hay que reconectar la pasarela —mirá primero las opciones en pasarelas de pago online en Uruguay—, los envíos con DAC, UES y Correo con sus zonas y costos, y la facturación electrónica de DGI, que se conecta con un proveedor homologado para que cada pedido genere su CFE solo. Si tenés ERP, el momento de integrarlo es este: cómo conectar Shopify con tu ERP.
5. El mapa de redirecciones
Es el paso que define si conservás tu tráfico. Las estructuras de URL no coinciden: WooCommerce suele usar /producto/ y /categoria-producto/, Shopify usa /products/ y /collections/. Cada URL vieja con tráfico o enlaces necesita una redirección 301 a su equivalente nueva. Nunca todas a la home: eso Google lo lee como página inexistente y perdés igual.
6. Cambiar el dominio y verificar
Se apunta el dominio, se prueba una compra real de punta a punta —incluyendo el correo de confirmación y el comprobante— y recién ahí se da de baja lo viejo. Nunca al revés.
7. Vigilar las cuatro semanas siguientes
Revisá errores 404 en Search Console, posiciones de tus términos principales y tasa de conversión. Una caída leve las primeras dos semanas es normal mientras Google reindexa; una caída sostenida al mes significa que algo del mapa quedó mal.
Los cinco errores que más se pagan
- Redirigir todo a la home en lugar de mapear URL por URL. Es el error más común y el más caro.
- Migrar sin llevarse el blog. Muchas veces el blog es el que trae la mitad del tráfico orgánico, y se abandona por considerarlo secundario.
- Dar de baja la tienda vieja antes de verificar la nueva. Sin el origen no se puede comparar ni corregir nada.
- Migrar en plena temporada alta. Si tu pico es fin de año o un evento de descuentos, no migres encima: hacelo en el valle.
- Dejar la facturación electrónica para después de lanzar. Es la sorpresa más cara del rubro y aparece con los primeros pedidos.
Una migración bien hecha no se nota. Si tus clientes se enteraron porque algo dejó de funcionar, ya salió cara.
Cuánto lleva y cuánto cuesta
El plazo depende casi por completo del catálogo y de cuántas integraciones tengas. Una tienda chica, con catálogo simple y sin ERP, se resuelve en cuestión de semanas. Una con miles de SKUs, variantes complejas, ERP y varios canales es un proyecto más largo y conviene planificarlo por etapas.
Del lado del costo recurrente, después de migrar pagás la mensualidad de Shopify —del orden de USD 25 a 29 según cómo la abones— más el costo por venta. Como Shopify Payments todavía no opera en Uruguay, se cobra con pasarela externa y Shopify suma 2% en Basic, 1% en Grow y 0,6% en Advanced. Con Mercado Pago en 3,99%, una venta en Basic queda alrededor del 6%.
A cambio dejás de pagar hosting, plugins premium, certificado, backups y las horas de mantenimiento que hoy se van en sostener la infraestructura. Si todavía estás decidiendo si el cambio se justifica, la cuenta completa está en alternativas a WooCommerce, y el cara a cara entre plataformas en Shopify vs WooCommerce.
El criterio general de migración, que aplica vengas de donde vengas, está en migrar a Shopify sin perder posicionamiento. Y una vez que estés del otro lado, lo que mueve la aguja es SEO para e-commerce y recuperar carritos abandonados.
Nota sobre los datos: los valores de Shopify y Mercado Pago son los vigentes a setiembre de 2026 y las tarifas de pasarela se negocian según rubro y volumen. Confirmá los números de tu caso antes de decidir.
