El vendedor arranca el día con cuarenta mensajes de WhatsApp. Cada uno es un pedido: uno pide «20 de la de 500 y 10 de la grande», otro pregunta si le seguís respetando el precio de la lista de marzo, un tercero manda una foto del catálogo en PDF con cosas marcadas en birome. Alguien transcribe todo eso a un Excel, después lo carga al sistema, y recién ahí sale la factura.
Eso funciona hasta cierto volumen. Después empieza a doler: pedidos mal cargados, precios que no coinciden con lo que se había pactado, clientes que no saben si su pedido salió o quedó en visto, y un vendedor que dedica más horas a transcribir que a vender.
Una tienda mayorista online —una tienda B2B— resuelve exactamente esa parte: el cliente entra con su usuario, ve su lista de precios (la suya, no la de otro), arma el pedido solo y te llega cargado y sin errores de tipeo. Lo que cambió este año es el precio de entrada: el módulo B2B de Shopify era hasta hace poco exclusivo del plan Plus, que arranca en el orden de los USD 2.300 por mes. Hoy la documentación de Shopify lo lista incluido en Basic, Grow, Advanced y Plus, sin costo extra.
Qué resuelve una tienda mayorista y qué no
Conviene ser claro con lo que se compra, porque el error más común es esperar que la tienda traiga clientes nuevos. Una tienda B2B casi nunca es un canal de captación: tus clientes mayoristas ya te conocen, ya tienen cuenta y ya te compran. Lo que la tienda cambia es el costo de atenderlos.
Lo que sí resuelve:
- El pedido entra escrito por el cliente, con los códigos y las cantidades correctas, sin pasar por una transcripción.
- Cada cliente ve su precio y su condición, no una lista general que después hay que corregir a mano.
- El catálogo está siempre actualizado: se termina el PDF de hace cuatro meses circulando por WhatsApp con productos discontinuados.
- El cliente puede repetir su último pedido en dos clics, que es como compra la mayoría de los mayoristas.
- El vendedor deja de ser un digitador y pasa a trabajar sobre las cuentas que no compraron este mes.
Lo que no resuelve:
- No consigue clientes nuevos. Eso sigue siendo trabajo de vendedores, referidos y, si vendés también a consumidor final, de posicionamiento.
- No arregla un stock mal llevado: si el sistema dice que hay 40 y hay 12, la tienda va a vender 40.
- No reemplaza al vendedor en las cuentas grandes, donde el pedido se negocia. Ahí la tienda sirve para las reposiciones entre visita y visita.
La tienda mayorista no vende más por sí sola: hace que atender el mismo volumen cueste menos horas y salga con menos errores.
Lo que cambió: el B2B dejó de ser exclusivo de Shopify Plus
Durante años, armar una tienda mayorista en Shopify implicaba una de dos cosas: pagar Plus, o resolverlo con apps de terceros que simulaban las funciones B2B con etiquetas de cliente y descuentos automáticos. La segunda opción era más barata y también más frágil: cada app agregaba una capa que se rompía cuando cambiaba el tema.
Hoy el manual de Shopify lista las funciones B2B como parte de los planes Basic, Grow, Advanced y Plus. La diferencia entre planes ya no es tener o no tener B2B, sino cuánta complejidad de precios aguanta cada uno.
| Función | Basic / Grow / Advanced | Plus |
|---|---|---|
| Perfiles de empresa y ubicaciones | Sí | Sí |
| Catálogos de precios activos | Hasta 3 | Ilimitados |
| Catálogo asignado a una empresa puntual | No | Sí |
| Mínimos, múltiplos y descuentos por volumen | Sí | Sí |
| Plazos de pago (30, 60, 90 días) | Sí | Sí |
| Depósitos y pagos parciales | No | Sí |
| Precio mensual de lista (pago anual) | USD 29 a 299 | Desde USD 2.300 |
El límite de tres catálogos es el que define el plan, y es más generoso de lo que parece. Un catálogo no es un cliente: es una lista de precios. Si tu esquema es «minorista chico», «minorista grande» y «distribuidor», te alcanza con Basic aunque tengas 300 cuentas cargadas. Recién cuando cada cliente importante tiene su acuerdo particular —lo típico en alimentos y en ferretería— empezás a chocar contra el techo.
Cómo se traduce tu operativa actual a la tienda
Esta es la parte que casi ninguna guía cubre, porque las guías están escritas para el mayorista estadounidense que cobra con tarjeta y factura distinto. Tu operativa uruguaya se traduce razonablemente bien, pieza por pieza.
Las listas de precios en Excel
Cada lista pasa a ser un catálogo: un conjunto de productos con su precio, en pesos o en dólares, con la posibilidad de fijar precios distintos por cantidad. El cliente asignado a esa lista entra y ve esos números y solamente esos. Se termina el archivo «lista_mayorista_v7_FINAL.xlsx» dando vueltas por mail.
El mínimo de compra por factura
Es una regla de cantidad: se define un mínimo por producto, un múltiplo de venta (si vendés por caja de 12, la tienda no deja pedir 7) y un monto mínimo de pedido. El cliente que hoy manda un pedido de $1.200 cuando tu mínimo es $3.000 se entera solo, antes de que alguien tenga que escribirle.
La cuenta corriente a 30 o 60 días
Shopify lo llama plazos de pago y está disponible en todos los planes. El cliente cierra el pedido sin pagar y la orden queda con vencimiento a 30, 60 o 90 días. El pago entra después por donde entra hoy —transferencia, cheque, depósito— y se concilia contra la orden. Es el mecanismo que hace que una tienda B2B sirva de verdad en Uruguay, donde la venta mayorista con tarjeta es la excepción.
El que compra no es el dueño
En un mayorista real el pedido lo hace el encargado de depósito, la factura va a nombre de la empresa y la entrega puede ir a tres sucursales distintas. Eso son las empresas con varios usuarios y varias ubicaciones: cada persona entra con su usuario, todos los pedidos cuelgan de la misma cuenta, y la dirección de entrega se elige de las que ya están cargadas.
Las cuatro cosas que en Uruguay no vienen resueltas
Acá es donde un proyecto se estira. Ninguna de las cuatro es un impedimento, pero las cuatro cuestan horas y ninguna aparece en el precio del plan. Cobro: Shopify Payments no opera en Uruguay, así que la parte que se cobra con tarjeta va por una pasarela externa y Shopify agrega su recargo por transacción (2% en Basic, 1% en Grow, 0,6% en Advanced). En mayorista pesa menos que en minorista, porque el grueso se paga por transferencia contra factura, pero hay que tenerlo en la cuenta: repasamos las opciones en la guía de pasarelas de pago en Uruguay.
Facturación electrónica: el pedido de la tienda no es un CFE. Alguien tiene que emitir la e-factura y, si no querés volver a cargar los datos a mano, hay que conectar la tienda con el facturador. Es el mismo trabajo que describimos en automatizar la facturación electrónica, con el agregado de que en mayorista el volumen de líneas por factura es mucho mayor.
Stock y precios contra el sistema de gestión: si tu verdad está en un ERP, la tienda tiene que leer de ahí. Vender online lo que no tenés en el depósito es peor que no tener tienda. Lo desarmamos en cómo conectar Shopify con tu ERP.
Entrega: el mayorista suele tener reparto propio en Montevideo y encomienda al interior. Eso se configura como zonas y condiciones distintas —reparto propio por barrio, agencia para el resto— y se arma parecido a lo que contamos en envíos para tu tienda online en Uruguay, pero con bultos y pallets en vez de paquetes.
Cuánto cuesta armarla
El costo se parte en tres, igual que en una tienda minorista. La suscripción es lo previsible: entre USD 29 y USD 79 por mes en la mayoría de los casos, pagando anual, salvo que necesites más de tres listas de precios.
La puesta en marcha es donde varía de verdad, y lo que la mueve no es el diseño sino los datos. Un catálogo de 200 productos con fotos limpias y códigos consistentes se carga rápido. Uno de 4.000 productos con descripciones heredadas de un sistema viejo, tres formatos de código y fotos que no existen es un proyecto de datos antes que uno de e-commerce. Antes de pedir presupuesto, mirá tu maestro de artículos: ahí está la mitad del número.
El tercer bloque son las integraciones de arriba: facturación, ERP, conciliación. Se cotizan aparte y son las que justifican o hunden el retorno. Para un marco general de cómo se arma un presupuesto de tienda, sirve el desglose de cuánto cuesta una tienda Shopify en Uruguay; en B2B la suscripción pesa menos y las integraciones pesan más.
Cuándo todavía no conviene
Hay tres situaciones donde una tienda mayorista es plata mal puesta, al menos por ahora.
- Tenés menos de 20 clientes activos y cada pedido se negocia. Con ese volumen, el WhatsApp es más rápido que cualquier sistema.
- Tu stock no es confiable. Primero se ordena el inventario; si no, la tienda va a prometer lo que el depósito no tiene y vas a perder más de lo que ganás.
- No tenés precios definidos por segmento. Si cada precio sale de una negociación individual y nadie sabe explicar la lógica, no hay catálogo posible: primero hay que ordenar la política comercial.
Si ninguna de las tres es tu caso y tenés entre 30 y 300 clientes que repiten pedidos parecidos todos los meses, es probable que la tienda se pague sola con las horas del equipo comercial que hoy se van en transcribir.
En Firox armamos este tipo de tiendas empezando siempre por el maestro de artículos y la política de precios, porque es donde se define si el proyecto dura ocho semanas o seis meses.
